Fortalecer la prevención, la preparación y la capacidad de respuesta de la ciudadanía frente a una eventual emergencia volcánica fue el objetivo del Conversatorio Ciudadano: “El Volcán Cotopaxi, de la prevención a la acción”, desarrollado el pasado 15 de agosto por el Municipio de Quito, a través de la Secretaría de Seguridad y Gestión de Riesgos.
La jornada reunió a vulcanólogos, especialistas, autoridades, académicos y representantes comunitarios para analizar, desde distintas perspectivas, el riesgo asociado al volcán Cotopaxi y las acciones necesarias para fortalecer la resiliencia de las comunidades, especialmente en sectores del Valle de Los Chillos.
A través de dos paneles de diálogo, el encuentro permitió abordar desde el monitoreo técnico y científico del volcán hasta la preparación territorial, la organización comunitaria y el papel fundamental de las familias ante una eventual emergencia.
Conocimiento científico para fortalecer la prevención
El primer panel estuvo enfocado en el análisis técnico de la amenaza volcánica, el monitoreo científico y el marco institucional para la reducción de riesgos.
La mesa fue moderada por Daniel Arteaga, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres y Resiliencia, y contó con la participación de Santiago Aguaiza, vulcanólogo del Instituto Geofísico; Fernando Pavón, especialista en Gestión del Riesgo y Sistemas de Información Geográfica; y Patricia Carrillo, directora Metropolitana de Gestión de Riesgos del Municipio de Quito.
Durante este espacio se destacó la importancia de acercar la información científica a la ciudadanía para comprender los escenarios de riesgo, identificar las zonas de posible afectación y fortalecer una cultura de prevención.
De la prevención a la acción en territorio
El segundo panel trasladó el análisis técnico hacia la realidad territorial y comunitaria, poniendo énfasis en la organización de los barrios, la preparación familiar y la capacidad de respuesta de las comunidades ubicadas en zonas de mayor exposición.
La mesa fue moderada por Jorge Ordóñez, ingeniero geólogo, y contó con la participación de Esteban Melo, administrador zonal de Los Chillos; Rafael Unda, representante comunitario; y Liliana Troncoso, docente universitaria.
El diálogo permitió destacar que la prevención requiere del trabajo articulado entre instituciones, academia y ciudadanía, pero también de comunidades informadas, organizadas y preparadas para actuar.
“Para mí, la gestión del riesgo no es solo tarea de las autoridades; se construye desde el conocimiento de nuestro territorio y la organización activa de cada barrio y comunidad”, señaló Raquel Llumiquinga, participante del conversatorio.
Con estos espacios, el Municipio de Quito reafirma su compromiso de acercar el conocimiento técnico a la ciudadanía, fortalecer las herramientas de autoprotección y promover una preparación permanente frente a los riesgos naturales.
La prevención comienza con información, organización y acción. Una ciudadanía preparada fortalece la capacidad de respuesta de todo el Distrito Metropolitano de Quito.
