Los Corredores Vivos se consolidan como espacios para encontrarnos, compartir y volver a disfrutar del espacio público en comunidad. Entre Calderón y Llano Grande se han realizado nueve activaciones, jornadas que acercan el arte, la recreación, la actividad física y las tradiciones a los barrios.
En cada encuentro, niñas, niños, jóvenes y familias pueden participar de dinámicas como saltarín, ula ula, encestar la argolla, mini fútbol, salto de cuerda, rayuela, carrera de globos, jalar la cuerda y más. Son actividades que vuelven a reunir a distintas generaciones, recuperan juegos tradicionales y convierten el espacio público en un lugar para compartir, participar y fortalecer los lazos comunitarios.
Activar estos lugares va más allá de ocuparlos durante una jornada: permite que la ciudadanía los reconozca como propios, los disfrute y se involucre en su cuidado. Así, los espacios públicos se transforman en puntos de encuentro que fortalecen la convivencia, el sentido de pertenencia y la participación comunitaria.
En Llano Grande, donde durante 2026 se han realizado dos activaciones tras la culminación de su Corredor Vivo, la comunidad ha sido parte fundamental de estas jornadas.
“Quiero agradecer al Municipio de Quito por las actividades que se están realizando aquí en la Comuna Llano Grande, haciendo una actividad recreativa y reactivando la participación de la comunidad y sus alrededores”, señaló Enrique Loachamín, presidente de la Comuna de Llano Grande.
Con estas activaciones, el Municipio de Quito continúa promoviendo espacios públicos activos y cercanos, donde las tradiciones se mantienen presentes y la comunidad es protagonista de cada encuentro.
