Zonales Quito

La prevención y la organización comunitaria son fundamentales para reducir riesgos y responder de manera adecuada ante una emergencia. Con este propósito, la Administración Zonal Tumbaco, a través de la Unidad de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos, desarrolla procesos de capacitación y acompañamiento a comunidades del Valle de Tumbaco, fortaleciendo sus conocimientos y herramientas para actuar antes, durante y después de un evento sísmico.

Durante este año, se han conformado y capacitado ocho Comités Comunitarios de Gestión de Riesgos, como parte de las acciones orientadas a fortalecer la preparación de la población y promover una cultura de prevención desde cada territorio. Los procesos se desarrollaron en los sectores de Santa Inés y Mercado San Marcos, en Cumbayá; Tambillo y San José de la Isla, en Yaruquí; La Cocha, en Pifo; Iguiñaro, en El Quinche; y Las Marías y Tola Grande, en Tumbaco.

Los Comités Comunitarios de Gestión de Riesgos reciben herramientas prácticas para reconocer situaciones de peligro y actuar de manera organizada ante una eventual emergencia. Entre los principales temas abordados se encuentran las medidas de autoprotección, que permiten identificar acciones seguras durante un movimiento sísmico; la planificación de la evacuación, mediante el reconocimiento de rutas y procedimientos para desplazarse de forma ordenada; y la identificación de puntos de encuentro, fundamentales para facilitar la organización de la comunidad después de una emergencia.

Estos conocimientos permiten que los participantes no solo conozcan qué hacer ante un evento adverso, sino que también puedan compartir lo aprendido con sus familias, vecinos y organizaciones comunitarias.

La conformación de estos comités representa un espacio de participación ciudadana que fortalece las capacidades de cada territorio. A través de estos procesos, la comunidad puede reconocer las características de su entorno, identificar posibles riesgos y promover acciones de prevención. La preparación comunitaria adquiere especial importancia porque una emergencia requiere de respuestas coordinadas. Contar con personas capacitadas, rutas identificadas y puntos de encuentro previamente establecidos contribuye a reducir la improvisación y facilita la actuación organizada de la población.

Para Irma Castro, representante de uno de los Comités Comunitarios de Gestión de Riesgos, las capacitaciones representan una oportunidad para que los habitantes conozcan cómo actuar frente a una emergencia y puedan compartir estos conocimientos con sus comunidades.

“Las capacitaciones aportan mucho a las comunidades, porque permiten que las personas tengan conocimiento y sepan cómo actuar ante una emergencia. Lo aprendido también puede compartirse con las familias y los vecinos para que todos estemos mejor preparados”.

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