Después de una temporada marcada por incendios forestales y afectaciones a los espacios naturales, Quito continúa trabajando en la recuperación de sus ecosistemas. Esta vez, las faldas del volcán Ilaló fue el escenario de una jornada de restauración ecológica en la que más de 60 voluntarios, junto a moradores de La Merced, unieron esfuerzos para sembrar 150 árboles nativos y contribuir a la recuperación ambiental de este importante entorno natural.
La jornada se desarrolló el sábado 24 de octubre, en el sector de El Guangal, como parte de la MegaMinga de Restauración Ecológica, impulsada por el Municipio de Quito, a través de la Secretaría de Ambiente y la Administración Zonal Los Chillos, en el marco de la campaña ‘Quito, más verde que nunca’.
Durante la jornada, vecinos y voluntarios participaron activamente en la plantación de especies forestales nativas, fundamentales para favorecer la restauración del ecosistema y contribuir, a largo plazo, a la protección del suelo, la biodiversidad y los recursos hídricos.
Quito recupera sus espacios naturales con participación ciudadana
Esta intervención en La Merced forma parte de una programación municipal de 21 jornadas de reforestación previstas para octubre y noviembre de 2026, tanto en sectores urbanos como rurales de la ciudad. Estas acciones buscan recuperar áreas afectadas por incendios forestales y otros procesos de degradación ambiental.
El trabajo de restauración ecológica es un esfuerzo sostenido. Durante 2024, las acciones municipales de restauración abarcaron 366,1 hectáreas; mientras que, en 2025, la restauración activa alcanzó 832,9 hectáreas intervenidas. Estos resultados forman parte de las acciones desarrolladas para recuperar los ecosistemas y fortalecer la protección ambiental de la ciudad.
Para quienes participaron en la MegaMinga, la jornada también representó una oportunidad de aportar directamente a la recuperación de la naturaleza.
“Felicito estas iniciativas ambientales”, manifestó Leslie Armas, voluntaria, quien destacó la importancia de recuperar la flora perdida durante los incendios forestales y recordó: “Tenemos que hacer conciencia y ser empáticos para cuidar nuestro ecosistema”.
En La Merced, esta MegaMinga dejó 150 nuevos árboles y un mensaje para toda la ciudad: después de los momentos difíciles que enfrentó el ambiente, la recuperación de nuestros espacios naturales se construye con acciones concretas, trabajo comunitario y corresponsabilidad.
Porque recuperar el Ilaló es también proteger el agua, la biodiversidad y el futuro de las próximas generaciones.
